Alba Granados2016

El proyecto Alba Granados surge a consecuencia de un fatídico incendio que obligó a los propietarios a realizar una reforma íntegra del ya conocido restaurante situado en la calle Enrique Granados de la ciudad condal.
Nos encontramos un espacio totalmente vacío, con la estructura y las paredes totalmente desnudas y aún calcinadas.
Fue así como a partir de la propia arquitectura del local surgió la idea para desarrollar nuestro proyecto.
La composición del local, de dos alturas y espacios diferenciados por su geometría, supone un claro condicionante a la hora de distribuir y priorizar los usos propuestos.
El restaurante se divide en tres zonas conectadas entre sí, pero diferenciadas por su atmósfera creada por el propio uso de cada una de ellas.
En la entrada nos recibe una barra de madera de pino y sobre de mármol blanco país con grandes estanterías de madera negra repleta de producto, evocando la imagen de las clásicas y antiguas bodegas catalanas del siglo pasado; combinando así el carácter industrial otorgado por el hierro y rejillas deployeé pintadas en blanco que componen el alero; junto a una enorme cristalera inglesa que proporciona al usuario la sensación de amplitud de la que esta zona carece en realidad.
Dentro del recinto, encontramos una pequeña cocina vista, situada bajo la escalera que conecta con la primera planta, que a su vez es separada por una pequeña zona de charcutería.
Los pavimentos van cambiando según avanzamos por el local, empezando por un mármol que nos acompaña hasta la pequeña cocina, dotada de un pavimento hidráulico con ciertos toques vintage. Llegados a este punto, los pavimentos se transforman en madera de pino.
Es aquí cuando sin darse cuenta hemos llegado al amplio comedor, con pilares de fundición, paredes de obra vista y diseñado con la intención de adentrarnos en otra atmósfera concebida como una antigua fábrica o un loft neoyorkino, con cristaleras inglesas, donde se alternan transparencias y opacidad y con una cocina acristalada como telón de fondo.
Unas grandes lámparas de araña, también diseñadas por nuestro estudio, visten los pilares de fundición para sumar majestuosidad en un ambiente claramente industrial.
Delante de la cocina observamos toda una pared repleta de estanterías de cristal vistiendo los ladrillos de ésta.
Los sofás circulares de esta sala, tapizados con piel de color burdeos, otorgan dinamismo al espacio.

Fotografía: Eugeni Pons

Diseño interior de un restaurante ubicado en Barcelona. Proyecto de decoración basado en el concepto Loft Neoyorkino, con toques de bistró francés.

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