El Bala2016

Un gran escalera nos lleva a la planta superior del restaurante Alba Granados, la cual actúa como separador de la barra y comedor, donde encontramos una gran estantería de producto, que nos acompaña en el trayecto donde paulatinamente divisaremos una barra de madera con cuarterones. Es así como accedemos a El Bala, un espacio con entidad propia distinta al de Alba Granados. Un lugar que adquiere otro tratamiento, en el que también se puede comer. De un corte más clásico, rendimos tributo a las antiguas coctelerías barcelonesas; con armarios de madera repletos de licores enmarcando las cristaleras que dan acceso a una pequeña terraza. Sofás capitonnés, pavimentos hidráulicos y de madera, son el conjunto de materiales que definen la zona, junto a una inmensa biblioteca de madera de pino, pintada en su fachada de color negro, manteniendo el color natural en los nichos que conforman sus estanterías.
En esta misma planta encontramos un pequeño privé, una pequeña pero acogedora habitación. Las paredes de obra vista blancas están abrazadas por unas celosías de madera retroiluminadas; junto con una mesa central para 16 personas iluminada por 8 lámparas suspendidas a diferentes alturas; y un pequeño mueble de servicio para el personal.
Todos las instalaciones del local son vistas y pintadas en negro, otorgando un carácter claramente industrial al conjunto del lugar.

Fotografía: Eugeni Pons

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